Consideramos al alumno/a como un sujeto activo
de su propia educación y pretendemos colaborar con él/ella para ayudarle a realizarse como
persona en todas sus dimensiones:
A.- En su dimensión personal.
B.- En su dimensión comunitaria.
C.- En su dimensión espiritual.
En todos los colegios
en los que nos hacemos presentes como “familia safa” tenemos la misma
finalidad: “evangelizar a través de la educación”, y lo hacemos desde un
Proyecto Educativo común.
De ahí la conveniencia
de aunar ideas y proponer mensajes comunes en nuestros Centros.
Todos los que
trabajamos en los Colegios (profesores, catequistas, personal auxiliar,
entrenadores,…) y los padres que nos confían a sus hijos tenemos la
misma finalidad: educar a nuestros alumnos.
Estos deben percibir
los mismos valores, los mismos mensajes y la misma manera fraterna de
presentarlos.
Nuestra intención es
clara y sencilla:
-
dar un
sentido de unidad a lo mucho que hacemos en cada uno de nuestros
centros,
-
facilitar
el que los destinatarios perciban un único mensaje;
-
y para
los educadores: saber que todos vamos a trabajar en la misma dirección.
Cada vez es más cierto el proverbio: “Para educar
a un niño hace falta la tribu entera”.
Una tribu es un conjunto de personas, un grupo
humano (con todas sus debilidades) en donde su miembros han de estar
unidos y trabajar en la misma dirección.