MARCHA JACOBEA
POR LA CIUDAD DE BURGOS
El domingo 28 de noviembre, en familia, recorrimos la ruta del
camino de Santiago que pasa por la ciudad. Había sido organizada por
la APA, y la asistencia no fue muy numerosa, pero el espíritu Safa
siempre estuvo presente.
Empezamos con una eucaristía en la iglesia de Santa María la Real y
Antigua de Gamonal, a las 9,30. Pedimos fuerzas al Señor para que, a
pesar de los -4 grados , fuésemos capaces de vivir el sentido de
la peregrinación (reflexión, esfuerzo, amistad, convivencia,
sensibilidad, encuentro, espiritualidad, familia Safa...). El
celebrante, con buen humor y en un breve sermón, nos invitaba a
vivir el Adviento con renovada ilusión y a quemar con velas a la
Inmaculada para mostrar nuestra devoción.
La marcha empezó a las 10´15, cuando llegaron los
últimos refuerzos. Mª. Ángeles se quedó para orientar a posibles
peregrinos despistados.
Auxi (María Auxiliadora)
y el narrador, en cabeza; Andrea (se nota que es buena deportista) y
Almudena, como Presidenta, para dar ejemplo. Prudentemente elegimos
la acera derecha de la calle Vitoria, más soleada. El ritmo lento,
casi cansino, pero todos en equipo. Víctor muy amable y previsor se
adelanta para el primer avituallamiento: ricos y crujientes churros
muy apreciados por los adultos y menos por los más jóvenes.
Reconfortados, nos dirigimos a la calle las Calzadas. Íbamos un poco
despistados hasta que Darío descubrió el secreto: seguir las vieiras
situadas en las baldosas. Hizo una buena colección. Casi sin
enterarnos llegamos al monasterio de San Juan, hospital de San Juan
e iglesia de San Lesmes, lugares de oración, acogida, solidaridad y
patriotismo (monumento a Diego Rodríguez de Porcelos). Esperábamos
una explicación del H. Juan José, pero parecía que tenía prisa. No
sé si era la primera vez que hacía ese recorrido.
Cruzamos el río Vena y nos adentramos en la ciudad por la puerta de
San Juan, por donde entraban en la ciudad los peregrinos. Seguimos
por la calle de San Juan, la de Avellanos y luego la de Fernán
González. Llegamos con mucho adelanto al Albergue de peregrinos
donde teníamos apalabrada la visita a las 12. Para hacer tiempo, y
también por el gran valor artístico entramos en la iglesia de San
Nicolás. ¡Qué bonito retablo!, ¡qué calorcito! Aquí nos llega Charo
con dos significativos refuerzos (Diego y Pablo). Una llamada de
socorro de Almudena a Félix y a Sergio (al que le gusta salir en las
fotos) para que nos asegurasen el segundo avituallamiento. Félix y
su tímido acompañante vienen a nuestro encuentro para que no nos
perdiéramos.
Un señor de la Asociación del Camino de Santiago nos muestra las
dependencias del Albergue de peregrinos y nos explica los aspectos
más interesantes del funcionamiento del local, del sentido del
camino y de los datos religiosos y artísticos más importantes en
Burgos relacionados con el camino. El albergue está abierto a todas
las personas que estén acreditados, para evitar el uso de sus
instalaciones por personas con intereses ajenos a la peregrinación.
Mercedes mostró su muy sellada compostela, documento valioso
y fiable de su espíritu peregrino y el de su hijo Juan que, muy
formal, nos acompañaba.
De nuevo en marcha. Arco de Fernán González
(explicación del camino recorrido por los Hermanos de la Sagrada
Familia con sus fundaciones en Burgos). Sigue la ruta, con espíritu
deportivo. El equipo casi completo. Solar del Cid, puerta de San
Martín y, por fin, bajada. Villalón. Nos acercamos a la casa de los
Hermanos. No entramos porque alguno estaba convaleciente. Pero en
breve volveremos a experimentar lo que es una casa de acogida. ¡A
cenar!
Cruzamos el
parque de la Isla, totalmente en obras, atravesamos el puente
Malatos y bordeando el Parral , con valiosos trofeos (carámbanos)
logrados por nuestro equipo infantil (Darío, Juan, David, Diego,
Sergio, Pablo…), llegamos a la meta: El Hospital del Rey. Un amable
señor nos explicó la Iglesia. Había sido apalabrada, como la del
albergue, por Óscar y Charo. Muy devotos, tuvimos unos momentos de
retiro, oración y silencio en la ermita de San Amaro. Fuimos
sorprendidos por los gritos desesperados de Almudena para que
celebrásemos con un frugal banquete el éxito de la marcha. Joaquín y
Javier llegan con no muy buena cara. ¿Habrán perdido?
¡Prueba superada! ¡Todos habéis ganado el
Jubileo! ¡Logramos la Compostelana!
Cada uno
regresa como puede. José (el de Villalón) y el H. Juan José con
prisas. María José y Víctor en buena forma; otros a esperar el
autobús. Gracias a todos por la valentía. Gracias a Rafa por sus
buenas y numerosas fotos. Gracias a la APA por su implicación.
Gracias a nuestras señoras (Auxiliadora, Rosario, Almudena, Socorro,
de los Ángeles), y otras. ¡Hasta la próxima!
David Rodríguez