

Nada más entrar, nos hemos convertido en detectives. Nuestra
misión era encontrar la estatua de un niño con un solo brazo.


Lo hemos buscado en retablos, en restos arqueológicos, entre
piezas romanas…


Al final lo hemos encontrado sobre un pedestal en un rincón del
Museo.


¡Qué divertido es jugar en el Museo!